La acuicultura es la cría de peces, mariscos y otros organismos acuáticos en entornos controlados, donde las personas intervienen para cuidarlos, alimentarlos y protegerlos, con el objetivo de producir alimentos de forma planificada y segura.
La acuicultura es una actividad muy antigua, con más de 4.000 años de historia. Ya se practicaba en civilizaciones como la china y la romana, donde se cultivaban peces y moluscos. Aunque hoy la asociamos a tecnología e innovación, en realidad es una práctica tradicional que ha evolucionado y se ha modernizado con el tiempo.
En la acuicultura española se cría una gran variedad de pescados y mariscos, tanto de agua salada como de agua dulce. Entre los pescados marinos más habituales se encuentran la dorada, la lubina, el rodaballo, la corvina, el lenguado y también el atún rojo. En el caso de agua dulce, destacan especies como la trucha arcoíris y el esturión. Además, la acuicultura tiene un papel especialmente importante en la producción de moluscos, siendo el mejillón la especie más representativa, junto con otras como las ostras y las almejas.
Sí. El pescado de acuicultura es seguro, saludable y nutritivo. Aporta proteínas de alta calidad, ácidos grasos omega-3, vitaminas y minerales esenciales para la salud, aporta los mismos nutrientes que el pescado extractivo. Además, la acuicultura en España y en la Unión Europea está sometida a controles sanitarios muy estrictos, lo que garantiza la trazabilidad, la seguridad alimentaria y una composición nutricional estable y controlada.
Sí, la acuicultura es una actividad clave para la sostenibilidad del sistema alimentario. Permite producir pescado y marisco reduciendo la presión sobre los caladeros naturales y contribuye a la conservación de los recursos marinos. En España, el sector apuesta por modelos productivos cada vez más eficientes, con mejoras en la alimentación de los peces, reducción de la huella ambiental, uso responsable del agua y altos
estándares de bienestar animal, alineados con las políticas europeas de sostenibilidad y economía azul.
La acuicultura sirve para garantizar el suministro de pescado y marisco de forma estable, segura y sostenible.
Es útil porque:
- responde a la creciente demanda de alimentos saludables,
- ayuda a asegurar la seguridad alimentaria,
- genera empleo en zonas costeras y rurales y
- complementa a la pesca extractiva.
Además, permite planificar la producción, innovar en sistemas más sostenibles y ofrecer al consumidor productos de origen conocido y controlado




